...pero victoria al fin y al cabo. El 2 a 1 a favor en el marcador final permite que Deportivo Pasto sume de a 3 puntos por primera vez en esta Copa Postobón 2010, evento en el cual el equipo nariñense se muestra como el actual subcampeón. Sin embargo, a pesar de la victoria, es muy sensato afirmar que el desempeño tanto individual como colectivo del equipo esta noche fue muy discreto. Más aún, cuando enfrente se encontró a un rival que nunca mostró una seria propuesta de juego excepto el despeje y el pelotazo, y teniendo en cuenta que Pasto tenía la urgente necesidad no sólo de ganar, sino también de brindar buen fútbol a sus seguidores en vista de los últimos malos resultados de la semana pasada.
Pocas opciones de gol se generaron y las que hubieron, se dilapidaron evidenciando nuevamente, la falta de definición de los delanteros pastusos, responsabilidad que esta noche estuvo en Haider Arboleda y Jeffrey Díaz. VIllamil no se encontró y no pudo asociarse con Novoa en esta propuesta interesante que planteaba Herrera. Los laterales -Rivas y Rengifo- poco aportaron al ataque y cunado lo hicieron, casi siempre fallaron en el centro o en el toque final. 
Destacables las ganas y el empuje de hombres como Yonny Vasquez que además de anotar los dos goles se corrió toda la cancha y siempre estuvo presente en las jugadas pastusas. Miguel Solis respondió en el arco cuando fue exigido, Walden Vargas se mostró seguro y le dió mayor solidez al cuarteto posterior, mientras que René Rosero mejoró respecto a sus últimas presentaciones.
Al final, el público se metió con los jugadores cuando éstos manejaban el balón agotando el tiempo y buscando mantener el resultado. De igual modo, el técnico Herrera sufrió varios reclamos de parte de los hinchas y salió silbado a los camerinos. El llamado a la calma a la hinchada.






































